VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo; Artículo “ESTÉTICA DE LA VIRTUALIDAD Y DECONSTRUCCIÓN DEL MUSEO COMO PROYECTO ILUSTRADO”, publicado originalmente en Revista NÓMADAS Nº 28 – 2008, Número monográfico: “Ciberculturas: metáforas, prácticas sociales y colectivos en red”, Instituto de Estudios Sociales Contemporáneos, Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Arte –Universidad Central, Colombia, pp. 122 – 127. http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunme-ante/26-30/28/11-ESTETICA%20ADOLFO.pdf
Edición en la cual –además– es publicado por parte de Peter Sloterdijk el Artículo, “Actio in distans. Sobre los modos de formación teleracional del mundo”, cuya versión preliminar fue expuesta en el Congreso Internacional Ontología de la Distancia celebrado entre el 12-16 marzo de 2007 en la Universidad Autónoma de Madrid, exposición que retoma ideas esbozadas en el volumen I de Esferas.
Este texto, que aquí presento en versión revisada y ampliada, forma parte de los trabajos preliminares del desarrollo del Proyecto de Investigación DI-10-09/JM, 2009– Dirección de Investigación de la Universidad Andrés Bello –UNAB–: Vásquez Rocca, Adolfo, "Ontología de las distancias en Sloterdijk, hacia una teoría antropotécnica de las comunicaciones" / Facultad de Humanidades y Educación, Filosofía.
Estética, Globalización y Cibercultura en Sloterdijk.
Resumen
Se intenta desmantelar la aparente antinomia entre arte y tecnología según se ha entendido tradicionalmente, esto es, que la tecnología nos remitiría al ámbito de la reproductibilidad, lo maquinal y lo insensible; mientras que al arte pareciera pertenecer al dominio de la imaginación, la sensibilidad y la creatividad. Más bien, como se mostrará, una adecuada comprensión del arte posmoderno no puede dejar de atender a la irreductible inscripción del artista en el seno de una cultura como la nuestra, marcada por la informatización y digitalización. Es así como asistimos a un cambio de paradigma en el estatuto del arte, a una revolución en la escena del arte y de nuestros regímenes de visualidad, de allí la necesidad de explorar el desarrollo de las estéticas de la virtualidad, las que nos instalan en nuevas lógicas de producción de verdad en el arte, emancipadas de la institución del museo como instancia última de legitimación y validación de lo artístico.
VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo; Artículo “ESTÉTICA DE LA VIRTUALIDAD Y DECONSTRUCCIÓN DEL MUSEO COMO PROYECTO ILUSTRADO”, publicado originalmente en Revista NÓMADAS Nº 28 – 2008, Número monográfico: “Ciberculturas: metáforas, prácticas sociales y colectivos en red”, Instituto de Estudios Sociales Contemporáneos, Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Arte –Universidad Central, Colombia, pp. 122 – 127. http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunme-ante/26-30/28/11-ESTETICA%20ADOLFO.pdf
Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV. Profesor de Postgrado del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Profesor e Investigador en las áreas de Antropología y Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Andrés Bello UNAB. – En octubre de 2006 y 2007 es invitado por la 'Fundación Hombre y Mundo' y la UNAM a dictar un Ciclo de Conferencias en México. – Miembro del Consejo Editorial Internacional de la 'Fundación Ética Mundial' de México. Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo, Argentina. Director de Revista Observaciones Filosóficas. Profesor visitante en la Maestría en Filosofía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y Profesor Asociado al Grupo Theoria –Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado– UCM. Ha publicado recientemente el Libro: Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización, Colección Novatores, Nº 28, Editorial de la Institución Alfons el Magnànim (IAM), Valencia, España, 2008.
1VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo; Artículo “ESTÉTICA DE LA VIRTUALIDAD Y DECONSTRUCCIÓN DEL MUSEO COMO PROYECTO ILUSTRADO”, publicado originalmente en Revista NÓMADAS Nº 28 – 2008, Número monográfico: “Ciberculturas: metáforas, prácticas sociales y colectivos en red”, Instituto de Estudios Sociales Contemporáneos, Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Arte –Universidad Central, Colombia, pp. 122 – 127. http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunme-ante/26-30/28/11-ESTETICA%20ADOLFO.pdf
Edición en la cual –además– es publicado por parte de Peter Sloterdijk el Artículo, “Actio in distans. Sobre los modos de formación teleracional del mundo”, cuya versión preliminar fue expuesta por en el Congreso “Ontología de las Distancias” desarrollado Universidad Autónoma de Madrid y que ya se encontraba esbozada en el I volumen de Esferas. Este texto forma parte de los trabajos preliminares del desarrollo del Proyectos de Investigación DI-10-09/JM, aprobado para el presente año 2009 por la Dirección de Investigación de la Universidad Andrés Bello UNAB , Vásquez Rocca, Adolfo, "Ontología de las distancias en Sloterdijk, hacia una teoría antropotécnica de las comunicaciones" / Facultad de Humanidades y Educación, Filosofía.
2Particularmente en las artes se observa un refuerzo del papel de las instituciones directamente ligado a programas de promoción de las ciudades, como la implantación de grandes museos que albergan exposiciones internacionales, inmensas edificaciones que contribuyen a la espectacularización de las ciudades y el turismo cultural, lo que conduce, a su vez, a un redimensionmiento de la producción artística concebida para esos espacios.
3 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “El Giro Estético de la Epistemología; La ficción como conocimiento, subjetividad y texto”, En Revista AISTHESIS, Instituto de Estética de la Pontificia Universidad Católica de Chile, PUC, Nº 40, 2006. p. 48.
4 MARCHÁN, Simón, [compilador], Real/Virtual en la estética y teoría de las artes, Barcelona: Paidós, 2006, p. 175
5 MARCHÁN, Simón, [compilador], Real/Virtual en la estética y teoría de las artes, Barcelona: Paidós, 2006, p. 187.
6 SLOTERDIJK, Peter, Esferas II. Globos. Macroesferología, Siruela, Madrid, 2004, p. 841
BIBLIOGRAFÍA GENERAL
- SLOTERDIJK, Peter, Esferas II. Globos. Macroesferología, Siruela, Madrid, 2004,
- GARDNER, James, ¿Cultura o Basura?, Acento Editorial, Madrid, 1996.
- SLOTERDIJK, Peter, “El arte se repliega en sí mismo. Presentación de una exposición singular”, En BRUMARIA prácticas artísticas, estéticas y políticas, Nº 1, Verano 2002, Madrid. http://www.brumaria.net/textos/petersloterdijk.htm
Digital Aesthetics Explored Through The Concept Of Emergence
International Symposium of Interactive Media Design
Política de las señales: estéticas y ciberculturas
VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo; Artículo “ESTÉTICA DE LA VIRTUALIDAD Y DECONSTRUCCIÓN DEL MUSEO COMO PROYECTO ILUSTRADO”, publicado originalmente en Revista NÓMADAS Nº 28 – 2008, Número monográfico: “Ciberculturas: metáforas, prácticas sociales y colectivos en red”, Instituto de Estudios Sociales Contemporáneos, Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Arte –Universidad Central, Colombia, pp. 122 – 127. http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunme-ante/26-30/28/11-ESTETICA%20ADOLFO.pdf
Edición en la cual –además– es publicado por parte de Peter Sloterdijk el Artículo, “Actio in distans. Sobre los modos de formación teleracional del mundo”, cuya versión preliminar fue expuesta en el Congreso Internacional Ontología de la Distancia celebrado entre el 12-16 marzo de 2007 en la Universidad Autónoma de Madrid, exposición que retoma ideas esbozadas en el volumen I de Esferas.
Este texto, que aquí presento en versión revisada y ampliada, forma parte de los trabajos preliminares del desarrollo del Proyecto de Investigación DI-10-09/JM, 2009– Dirección de Investigación de la Universidad Andrés Bello –UNAB–: Vásquez Rocca, Adolfo, "Ontología de las distancias en Sloterdijk, hacia una teoría antropotécnica de las comunicaciones" / Facultad de Humanidades y Educación, Filosofía.
Estética, Globalización y Cibercultura en Sloterdijk - Dr. Adolfo Vásquez Rocca
contemporáneo __________________________ Por Adolfo Vásquez Rocca
Gordon Matta-Clark artista poliédrico, energético, dinámico, explosivo, extremadamente inteligente e intuitivo, que cuando a finales de los años sesenta irrumpe en la esfera artística de Nueva York, lo hace con los títulos y avales de propiedad de primer beneficiario de la herencia de los años sesenta: pop, minimalismo y conceptualismo.
1.- Gordon Matta-Clark; Anarquitectura y deconstrucción
Gordon Matta-Clark (Nueva York, 1943-1978), hijo del pintor surrealista chileno Roberto Matta, conocido por sus cuttings, transformaciones de edificios mediante cortes o extracciones de fragmentos, y considerado como uno de los artistas conceptuales más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Estudió arquitectura en la Universidad de Ithaca en el Estado de Nueva York y literatura en París, pero decidió ser artista y no ejercer como arquitecto, pese a todo —y no sin razón— se ha descrito a Gordon Matta-Clark como «el único y verdadero arquitecto decontructivista» [1]. Matta-Clark opera la des-composición como proceso entropológico de desmantelamiento de elementos: paredes, suelos, ventanas, puertas.
Una casa encierra, nos acerca a las cosas, acentúa nuestra capacidad de intervenir sobre ellas, dominándolas. En lugar de esta contención y cierre arquitectónico habituales las intervenciones de Matta-Clark permitían una abertura, de este modo un despliegue estos «gestos deconstructivos que invocaban la dialéctica negativa del deshacer» [2].
Matta-Clark situado en el marco ideológico de la hermenéutica marxista proponía la transformación de las organizaciones ciudadanas en un moderno proyecto de emancipación, mediante acciones de belleza convulsa, propias de los tiempos de crisis, buscaba socavar las bases sistémicas del capitalismo tardío y lo hacía cuestionando el concepto mismo de propiedad. Así sus investigaciones con el grupo Anarchitecture [Anarquitectura] plantean cuestiones históricas y filosóficas de amplio alcance sobre la naturaleza del espacio social y de la propiedad, sobre el profundo nexo entre propiedad e identidad [3], así como la relación entre el concepto de propiedad y las condiciones de su uso, su consumo y, aún más importante, su transformación en desecho.
Este proceso de consumo y desecho explorado por el pop y el conceptualismo permitirá a Matta-Clark construir ese originalísimo entramado reticular de política y arte mediante el cual irrumpirá en la escena artística de Nueva York emplazando críticas institucionales a partir de experiencias colectivas en el espacio urbano. «Su preocupación se centró en los nuevos modos de vida y las nuevas subjetividades e identidades políticas posteriores a 1968: trabajando con basuras, ofreciendo oxígeno a los transeúntes de Nueva York, abriendo un restaurante gestionado y dirigido por artistas, poniendo en tela de juicio la propiedad privada del suelo o subiéndose a la Clocktower para, colgado de su reloj, proceder a afeitarse, ducharse y lavarse los dientes» [4].
Todo aquél que quería ver sus intervenciones de arte tenía que saltar, hacer equilibrios, «imaginarse la posibilidad de caer al vacío a través de sus recortes...», exponerse a la misma experiencia, tan espantosa como estimulante, de suprimir la tierra firme bajo sus pies, soltar casi literalmente todo aquello que supone un hogar esencial.
Todas esas acciones tenían lugar fuera de los sacralizados recintos de galerías o museos [5]. Prácticamente todas sus intervenciones en edificios fueron fotografiadas, filmadas o grabadas en vídeo, y el modo en que las registraba estaba en perfecta coherencia con el discurso general que trataba de construir o, si se quiere, deconstruir.
Las incursiones de Matta-Clark en los subsuelos de Nueva York y París están concebidas desde una visión organicista del mundo y de la vida que cuestiona el establishmentcultural. Este particular accionismo del que Matta-Clark es partícipe —convencido del continuo arte/vida— lo hace vincularse a los movimientos sociales. Los colectivos a los que pertenece se organizan no para organizar exposiciones e iniciar carreras artísticas de éxito sino para vivir con toda intensidad el trabajo cotidiano, sin poner en duda la relación que con el trabajo se podía tener en aquellos momentos en Estados Unidos, sustancialmente distinta de la que se tenía en Europa: el american way of life adjudica valor no al tiempo libre, ni al ocio creativo, sino a la productividad mercantil. Matta-Clark es un revolucionario al situar la actividad artística dentro de los problemas de la vida cotidiana, viviendo en grupo y articulando modos de convivencia alternativos a la familia, al arte y a las organizaciones institucionales. Desde la comida hasta la basura, desde el sótano a la cubierta de los edificios, desde lo orgánico hasta lo inorgánico, desde el oxígeno ofrecido a los viandantes hasta la excavación en el suelo de una galería de París, asando un cerdo públicamente, poniendo en cuestión la propiedad del suelo o afeitándose colgado de las agujas de un reloj en lo alto de un edificio, Matta-Clark pone en circulación unas formas de crítica de lo cotidiano que, años más tarde van a ser referencia común de las nuevas izquierdas [6].
2.- Sustracciones e historias de construcción y estratificación
Matta-Clark el poeta del espacio que exploró sus vacíos operando directamente sobre los sólidos construidos. Intervino edificios —cortán-dolos, seccionándolos, troceándolos, agujereándolos, desplazándolos— para materializar sus ideas sobre el espacio que él intuía desde una dialéctica personal (designar espacios, crear complejidad). Las dualidades que fue descubriendo, impecablemente reflejadas en sus montajes fotográficos (vertical/horizontal, interior/exterior, vacío/lleno) resumen en términos de experiencia estética las principales ideas filosóficas y estéticas sobre el espacio.
Esos cortes conforman una suerte de narración gráfica y textual que explica tanto el proceso de la obra como su contexto interno. Sus viajes al subsuelo de la ciudad pretendían descubrir espacios sin nombre, lugares ocultos: «Tengo interés en una expedición al subsuelo: una búsqueda de los espacios olvidados y enterrados bajo la ciudad. Esta actividad debería sacar el arte de la galería e introducirlo en las cloacas», señalaba Matta-Clark.
A medida que se excava y se socavan las capas cosméticas, las sustracciones de Matta-Clark revelan capas de información, historias de construcción y estratificación. Matta-Clark explora los espacios olvidados que han quedado enterrados bajo la ciudad, como reserva o como recordatorios supervivientes de proyectos y fantasías perdidos. Estas expediciones incluirían el trazado de mapas y la introducción o la excavación en estos cimientos perdidos [7].
3.- La casa como dispositivo de memoria; naturaleza ritual de lo doméstico y concepto de propiedad
Cada ciudad es un texto colectivo que vehiculiza y almacena una memoria colectiva, una narración geográfica e históricamente emplazada, cabe preguntarse por las formas de esa inscripción en el imaginario colectivo y sus procesos de sedimentación en el lenguaje, la forma en que se gesta la identidad, se conforman los ideales y la formas del conformismo, en definitiva, como se magullan los sueños. Cada transformación de la ciudad, cada re-organización territorial, cada nuevo multicine o megamercado, articula nuevas formas de relacionarnos o distanciarnos en la escena urbana. Con cada edificio que desaparece o se transforma desaparece una forma ritual de vida, se silencian saberes y memorias colectivas, se apagan los ecos de los fantasmas que pululan en aquellos lugares, los que hicieron propios y en los cuales afincaron su memoria e inscribieron su huella en el tiempo [8].
La casa es así un dispositivo de memoria, extrae de cada habitante sus pensamientos inconscientes y les da cuerpo: entidades fantasmáticas nacidas de los recuerdos, que resurgen en el presente, y que se producen como un intento de vincularnos a ella, de acercarnos. Pero la memoria le ha sido enajenada. Los edificios son entidades fijas en la mente de la mayoría. La idea de un espacio mutable es tabú especialmente en la casa de uno. Los que tienen una casa, por norma general, no hacen mucho más que conservar su propiedad. «Hay que abrir la casa para que pueda recordar, hay que moverla para poner de nuevo en libertad esos recuerdos. Para abrir la memoria de la casa pondríamos agua por medio, agua que nos apartaría de su visibilidad, que nos desposeería de la seguridad de nuestra intervención sobre los objetos que rodean nuestro cuerpo, ya no viéndolos; porque, ¿qué otra cosa es el dominio —como realización de lo doméstico— sino la costumbre que guía nuestros hábitos útiles, la cristalización de una de aquellas entidades fantasmáticas en siempre la misma reacción apropiada?» [9]. Así, para poder ver las intervenciones de Matta-Clark había que caminar, internarse en ellas, ser tragado por ellas, hasta que la dimensión, la forma, el color mismo de los objetos exteriores perdiera su fuerza, su rotundidad, y con ello, nuestra capacidad de actuar sobre ellos, de dominarlos.
[1] WINES, James, The Slippery Floor, en Andreas Papadakis (de:), Deconstruction, Omnibus Volume, Academy Editions, Londres, 1989, p. 138.
[2] Judith Russi KIRSHNER, Non-uments [Non-umentos] en Gordon Matta-Clark, catálogo de exposición, IVAM, Centro Julio González, Valencia, 1993, p. 57.
[3] LEE, Pamela M., Objetos impropios de modernidad, En ¿Construir... o deconstrucción?, Textos sobre Gordon Matta-Clark, p. 92.
[4] CORBEIRA, Darío, Matta-Clark, el artista destructor, en El País, Cultura - Babelia, Madrid, 01-07-2006. / Darío Corbeira es artista plástico y editor del libro ¿Construir... o deconstruir? Textos sobre Gordon Matta-Clark (Ediciones Universidad de Salamanca).
[6]Gordon Matta-Clark: Designar espacios, crear complejidad / Este artículo fue publicado originalmente por revista Brumaria (Madrid) y fue cedido a Arte y Crítica a través del proyecto Documenta 12 Magazines. / Thomas Crow: Modern Art in the Common Culture. Yale University Press. Londres 1996.
[7] DISERENS, Corinne, Gordon Matta-Clark: the reel world, En ¿Construir... o deconstrucción?, Textos sobre Gordon Matta-Clark, p. 56.
Adolfo Vásquez Rocca, Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV, Pensamiento contemporáneo y Estética. Profesor de Postgrado del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Profesor de Antropología y de Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Andrés Bello UNAB; Profesor asociado al Grupo Theoria Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado UCM. Director de Revista Observaciones Filosóficas. Miembro del Consejo Editorial Internacional de la Fundación Ética Mundial de México; Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo, Argentina. Editor Asociado de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, Buenos Aires; Miembro del Consejo Editorial Internacional de Cuadernos del Seminario - Revista del Seminario del Espacio Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Columnista y colaborador permanente en Staff de Revistas y publicaciones españolas, entre las que se cuentan: A PARTE REI - Revista de la Sociedad de Estudios Filosóficos de Madrid. NÓMADAS - Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas. Universidad Complutense de Madrid. EIKASIA - Revista de Filosofía. Oviedo, España. DEBATS - Revista de Filosofía y crítica cultural, Institució Alfons el Magnànim, Valencia, España.
Consultado Peter Sloterdijk acerca de ¿qué obras recomendaría?, responde: En primer lugar, “El nacimiento de la tragedia”, de Nietzsche, una teoría del arte. En segundo lugar, a Andy Warhol, con su libro: "The philosophy of Andy Warhol. From A to B and back again" [“Mi filosofía de A a la B y de B a la A”]. Este originalisimo libro constituye no sólo una crónica de la vanguardia artística de New York y su particular fauna, sino a través de un repertorio de frases y agudas observaciones Warhol nos ofrece lo que es fundamentalmente una crónica del americam way of life, de su glamour y decadencia. Entre las frases que vienen a mi mente no puedo dejar de citar entre otras: Shopping is much more american than thinking (comprar es mucho más americano que pensar). Además, le pediría al joven que hiciera un esfuerzo y leyera "El hombre sin atributos", de Musil, toda una fenomenología.La idea central es la superioridad del observador frente al productor.
Pues bien, tenemos a Warhol instalado en terreno filosófico mediante esta canonización operada por Sloterdijk. Warhol dictó a Patt Hackett dos libros Mi filosofía de A a la B y de B a la a, y Diarios en los que el artista se retrata con una fina ironía y un cinismo mordaz.
Buscando a la gente guapa
Un dicho asegura que todas las vidas tienen una novela. Sin embargo, pocas vidas soportan bien un diario que interese a todo el mundo sólo por la gente que aparece en él. En el caso de Andy Warhol, el diario de su vida es la noticia de primera mano del mundo más atrevido del arte de los años sesenta, setenta y ochenta.
La figura de Andy Warhol quedará siempre asociada al Pop art y a sus series miméticas e infinitas de retratos en color, lo mismo que a sus películas, su fotografía, a Interview, la revista que fundó y a sus fiestas underground con los sonidos de Lou Reed y la Velvet. Y también a sus libros, en los que plasmó todo este mundo.
Hay dos publicados en España de los tres que escribió el artista urbano. En realidad, Warhol no escribió ninguno de ellos ya que este trabajo lo realizó su inseparable secretaria Pat Hackett que pacientemente grababa o tomaba nota de las ocurrencias del autor y de su vida diaria, para darle después forma, ordenarlo todo, y pasarlo a materia de libro.
Los dos textos publicados tienen distinta fecha y muy diferente contenido. Uno muestra, a grandes rasgos, el pensamiento, y el ideario del artista y el otro es un documental en prosa sobre la vida de Warhol contada con el detalle del día a día. En uno, asoma el Warhol de dentro y en otro, el de fuera.
El primero de los libros es el más íntimo, un reflejo del mundo interior del artista: Mi Filosofía de A a B y de B a A (Tusquets), fue publicado en 1975 y es una recopilación, elaborada por Hackett, de las reflexiones más interesantes del autor acerca de innumerables temas, acompañado de episodios biográficos importantes como el referido a la creación de la Factory o al intento de asesinato que sufrió por parte de una mujer en 1968 y que casi acaba con su vida.
Siempre con el ambiente de la época de fondo, Warhol establece un diálogo consigo mismo sobre el amor, el arte, la belleza, el sexo, la soledad, el dinero, la fama, o la muerte. Todas las ideas del autor sobre los grandes temas desfilan a través de una prosa sencilla y llena de humor que descubre a un observador incansable y solitario, amante de la televisión, el consumo y la vida americana. “Puedes estar mirando la tele y ver una coca cola, y puedes saber que el presidente bebe coca cola, Liz Taylor bebe coca cola, y piénsalo, tú también puedes beber coca cola. (…) Ninguna cantidad de dinero puede brindarte una mejor coca cola que la que está bebiendo el mendigo de la esquina”. Este libro mezcla el gusto por la anécdota, con lecciones de ensayo de filosofía pop.
The Philosophy of Andy Warhol (From A to B and Back Again)
Author: Andy Warhol Book Type: Paperback Pages: 241 pages Size: 5 1/4" x 8"
Diarios (Anagrama) es el otro libro, publicado en 1989 y escrito también por la secretaria Hackett. Junto a otro diario que abarca al Warhol de los años sesenta y que no salió en España titulado Popism, este libro es un registro minucioso de la vida del artista entre los años 1976 y 1987. El libro recoge al detalle las idas y venidas del artista, las fiestas, sus negocios, el círculo amplio de amistades, e incluso el dinero que gasta al día en taxis o comidas. Cada mañana Warhol telefoneaba a su secretaria y daba buena cuenta de sus actividades del día anterior.
Este libro tiene mucho de memoria de todos los famosos del cine, la literatura, la música, y el arte de la época ya que todo el que era famoso se acercaba a Warhol, o bien nadie era famoso si no se acercaba a él. Lennon y Yoko Ono, Keroauc, Ginsberg, Bourroughs, Cassady, Liz Taylor, Truman Capote, Mick Jagger, Dennis Hopper, Silvester Stallone, Madonna, Jack Nicholson y toda la familia numerosa de la Factory forman el círculo de amistades de Warhol, y dan luz y glamour a una vida que despierta interés por sí sola.
"The Factory" y “Tiffany’s”
Una de las cosas más fantásticas que hizo Warhol fue romper con la idea de autenticidad, anuló el rancio concepto aún hoy cuestionable para muchos de que únicamente aquello que saliera directamente de las manos del artista fuese considerado una verdadera obra de arte. Consiguió milagrosamente tener alrededor un grupo de gente a sus órdenes, que colaboraban, compartían y se entregaban a los caprichos del misterioso albino.
Emile de Antonio en el libro Edie de Jean Stein y George Plimpton dice: "Andy era como el Marqués de Sade; su presencia era el agente liberador que hacía que la gente viviera sus fantasías y se desnudara o, en algunos casos, hicieran cosas muy violentas para conseguir que les mirase".
Tenía un don especial para aglutinar a la gente más chic del momento. Era tan consciente de lo que ello representaba que se obsesionó con grabar y fotografiar todos los eventos. Sabía que aquellos momentos intrépidos y aparentemente superficiales se iban a convertir en historia. Las paredes plateadas de la Factory fueron testigos de muchos de los cuales hablamos ahora.
¿Qué ofrecía Warhol para reunir a gente tan especial? El fue quien creó el adjetivo superstar, un título que otorgaba únicamente a las personas que tuvieran un rasgo característico, que fueran una pieza indispensable para construir su mundo, el mundo de Andy. Viva, una de sus superstars afirma: "Andy estaba en aquella fiesta. Yo me armé de valor y le pedí que me dejara hacer una película. Pensé que haría algunas películas de Warhol y me convertiría en una gran estrella de Hollywood, empezando desde abajo, siendo Andy el primer peldaño hacia mi increíble y definitiva gloria, hacia la fama, la riqueza y el estrellato. Andy dijo: 'Si te quitas la blusa, puedes hacer una película mañana. Si no te la quitas, puedes hacer otra'. Yo tenía miedo de que si no me quitaba la blusa, al día siguiente me olvidaría completamente. Así que me puse unas tiritas de esas redondas en los pezones y me quité la blusa. Me adoraron; todos pensaron que estaban viendo una técnica interpretativa increíble".
La falsa timidez del artista le excusó de ofrecer sus rasgos, prefería observar a ser observado. Representa la Cultura del Voyeur: mirar sin participar y sin embargo, saber que lo que está sucediendo es por y para ti. Se ha cuestionado cómo no la sexualidad del príncipe de hielo...La respuesta general ante los adjetivos habituales -straight o gay- es otra: simplemente voyeur.
El travieso artista se convierte en el amigo de una de las estrellas más rutilantes de finales del siglo XX: Basquiat. Warhol nos habla de su propia sexualidad indirectamente: "Quedé con Jean- Michel para hacer gimnasia con Lidija (taxi $5). Jean-Michel huele mal. Es como Chris, que cree que es muy sexy oler a sudor cuando haces ejercicio, pero no es nada sexy. Eso del mal olor me ha hecho pensar en mi vida y creo que no me pierdo nada del otro jueves".
El rey del pop trató la seducción como una celebración perpetua en fiestas y reuniones que generaron sin pretenderlo la Cultura del Club. Los sesenta fueron unos años muy creativos, cualquier acto social se convertía en una excusa para expresarse estéticamente: quien llevara el modelito más extravagante era el mejor, se convertía en alguien, el vestido transgredía los estratos sociales.
Ese maravilloso título de una de las canciones de la Velvet Underground, All Tommorrow Parties, cantada por la andrógina voz de la rubia Nico, es un verdadero himno de la época. La propia Nico contó como en el día de la presentación de ese disco Warhol era el productor del grupo le pasó el micrófono a Andy, y este más nervioso y lívido que nunca fue incapaz de articular palabra, por lo que sacó unos plátanos adhesivos de su bolso y los empezó a colocar en el vestido inmaculado de Nico: construye tu propio atuendo, se podría leer como consigna. Una voz histérica femenina le espetó si aquello era lo único que sabía hacer, que al menos pintara con sus manos, que no le pagaban para eso.
Sí, hubo entre el público e incluso entre sus amigos , muchos detractores. Warhol mitificaba a sus ídolos, necesitaba iconos a los que admirar...y copiar, era el fan número uno. Cuando aún se llamaba Andrew Warhola estuvo agazapado en la puerta de la casa de Truman Capote durante un buen tiempo. Era como si quisiera absorber una extraña energía de aquellos que triunfaban, como si considerara dioses a los humanos que sabían expresarse. Recibió el más profundo desprecio de Capote y unas groseras palabras de la madre alcohólica de éste.
Más adelante Truman pasaría a pertenecer al mundo del ya reconocido Andy Warhol. Aún así, las palabras que Truman Capote le dedica son muy reveladoras: "Le ofreceré una interesante analogía. ¿Ha leído 'El corazón es un cazador solitario', de Carson McCullers? En ese libro, según recordará, hay un personaje sordomudo, Mr. Singer, una persona que no se comunica con nadie y que finalmente se revela sutilmente como una persona vacía y sin corazón. Sin embargo, como es sordomudo, simboliza algo para la gente desesperada. Van a verle y le cuentan todos sus problemas. Se aferran a él como si fuera una fuente de energía, como una especie de figura semireligiosa en sus vidas. Andy es una especie de Mr. Singer. La gente perdida y desesperada se acerca a él buscando la salvación y Andy no hace más que estar sentado como el sordomudo, con muy poco que ofrecer".
El consumo constituía buena parte de su creatividad y forma de vivir. No sólo la representación del objeto de consumo era su delirio. Él mismo se convirtió en un comprador y coleccionista compulsivo. La Cultura del Shopping para él suponía una buena inversión de tiempo y dinero. Llegó a tener tantas cosas que le crearon muchos problemas por su estricto sentido del orden. Guardaba en cajas muchos de los objetos que se convertían en símbolos, todo le recordaba a algo, las llamaba cajas del tiempo. Esa necesidad de poseer, de aprehensión de las cosas habla mucho de esta figura mítica.
Curiosamente toda la vida social de Andy Warhol, representaba así una curiosa parodia, una farsa teatral muy efectiva. Se rodeó de una tribu de gentes de procedencia diversa: artistas de exóticas tendencias, músicos inadaptados, niñas ricas buscando el vértigo de lo prohibido, feministas freudianas (una de ellas llevó a efecto la necesidad de eliminar al padre, al líder, disparando cuatro tiros el 3 de Junio de 1968, sobre un Andy Warhol sorprendido de su propio carisma, quien a consecuencia de sus heridas, tuvo que interrumpir su actividad). Todos ellos se alistaron en una legión descontrolada por las drogas, las poses extremas, los dogmas desenfrenados. Vivían en común en un taller forrado de papel de plata llamado “The Factory”. Ejercían de fervorosos feligreses, consciente de materializar un rito donde los iniciados se impregnan de la máxima dádiva: la fama. Veneraban a Andy Warhol como un tótem instigador de las mayores extravagancias, donde la jet society neoyorquina compartía la celebridad con drogadictos y marginales de todo tipo.
Este caótico taller tuvo una actividad artística desenfrenada y a veces excéntrica. Se realizaron proyectos artísticos de todo tipo, incluso se impulsó la actividad musical de grupos de rock como los de la Velvet Underground. Se filmaron más de quinientas películas, algunas de ellas de una duración de horas, en las cuales tan sólo se veía a individuos que hablaban o dormían. Parecían experimentos de dudosa credibilidad que en realidad eran actos corrientes pero tocados del divino sello de lo real según Andy Warhol. También se realizaban docudramas de finales imprevisibles, donde los actores se agredían llevados por el calor de realizar actos reverenciales; en el centro de las ceremonias, observando todo, santificándolo, estaba Andy Warhol.
De entre todo ese grupo desquiciado, supo aprovechar para su trabajo, colaboradores a veces muy próximos y otras, ocasionales. Enfatizaba la labor artística colectiva como forma de perpetuar lo propio, lo individual. Músicos, artistas, modelos, críticos de cine, todos participaban en la realización masiva de serigrafías. Las obras poseían un carácter industrial, estándar y anónimo, “quiero trabajar como una máquina”, afirmaba, pero en realidad primaba su estilo warholiano característico.
Pocos artistas podían ser identificados tan rápidamente y de un sólo vistazo como Andy Warhol en su trabajo. En ocasiones, le gustaba pintar en común con otros artistas. Un ejemplo de ello, es la colaboración que mantuvo con el pintor Jean Michel Basquiat. En una tela por él serigrafiada con la señalética de un producto comercial, su amigo, realizó una expresionista escenografía urbana y graffitera, cuyo resultado fue un cuadro de fuerte impacto visual pero orientador del mundo, del “lifestyle” del entorno warholiano.
Realizó muchas colaboraciones con otros pintores, incluso en ocasiones tan sólo estampaba su firma sobre obras que no le pertenecían en su ejecución. De ello resulta revelador que cuando a principios de los años 80, expuso en Madrid, se formó una larga cola de admiradores para recoger su firma reflejada sobre cualquier tipo de soporte que le presentaran, incluso cuadros de otros autores.
En el año 1973, decide trasladar su “Factory” a otro lugar más elegante de Nueva York, abandona aquel incontrolable grupo de seguidores e inicia una etapa en la cual, el business art sería el motor de su actividad: “he empezado siendo un artista comercial, quiero terminar siendo un business artist”, definió en 1975 así su trabajo. Valora en su justa medida el poder del dinero, y su fatal atracción por una sociedad que lo sitúa en la cumbre de la escala de valores. Se le adora con un carácter religioso y la dimensión del negocio como extensión natural del arte, ocupa su interés productivo.
Las obras más interesantes de este período están mediatizadas por dos impulsos, por él muy frecuentados a lo largo de su carrera: el azar y el acabado glamuroso. Sus serigrafías eran un producto de lujo, caro como una joya de “Tiffany’s”, e irrepetible y frágil como un poema. Cualquier error en la impresión de colores planos terminaban por otorgar a la obra una imprimación gestual que brillaba con la intensidad de un cartel publicitario. Una fotografía de Mao sacada de la primera página del libro rojo, se convierte por obra de Warhol en un testimonio político de singular impacto, el retrato del líder chino es, a su vez, la imagen consumista de una estrella pop.
¿Por qué la vanguardia ama a Andy?
Para entender con mayor precisión el valor trascendente de la imagen, en la obra de Andy Warhol, hay que tener en cuenta un factor de su vida no muy conocido pero sé esclarecedor, se consideraba un ferviente católico, y adoraba las imágenes religiosas. Eran fetiches protectores, donde los acólitos, con sólo mirar, podían recibir las bendiciones de la divinidad, de donde manaban todas las virtudes. Las interpretaba como simbólicas transmisoras de carisma. Su trabajo estaba mediatizado por la premisa del poder sugeridor de las imágenes y su capacidad canalizadora de energías, creencias e incluso la cultura de una sociedad que demanda nuevos mitos, dentro de un entorno de publicidad y consumismo.
Las estrictas leyes del mercado marcan las fronteras de un producto entre lo útil y lo necesario, éste es el descubrimiento de Andy Warhol, incorporándolo al mundo del arte, le convierten en un pintor comercial. “Si quieren saber algo de mí, tan sólo deben mirar mis pinturas, yo estoy allí, no hay nada escondido”, decía.
Pero también fue un “voyeur” de autenticidad admirable, llevado por su agudeza observadora, nada le era ajeno a un detenido examen e interés. A través de la serigrafía fotográfica podía descubrir el resplandor glamuroso que poseían las representaciones gráficas más controvertidas: actrices de cine, zapatos, cantantes de moda, armas, políticos, conflictos sociales, accidentes de tráfico, latas de tomate, bombas atómicas, la silla eléctrica, etc… Todo era reflejable como obra de arte, todo podía ser atractivo. No en vano, su experiencia en el mundo publicitario, le otorgó una desmedida capacidad para sintetizar aquellos puntos determinantes en los que se significaba un icono. Ya en los años 50, era considerado un diseñador gráfico de éxito y utilizó el conocimiento del mercado y sus demandas, para escenificar en el ámbito creativo, una múltiple conjunción de imágenes cuyo origen pertenecían a géneros propios del consumo.
Andy Warhol utiliza la fotografía serigrafiada (testimonio de lo real, respeto por el momento, por el objeto), mediante la impresión seriada de un mismo tema con ligeras variantes de color. Descontextualizaba el sujeto y objeto representado en el cuadro. Desnaturalizado, creaba un fenómeno de obsolescencia de la imagen, anulando el carácter intrínseco de la misma, descargándola de su significación inmediata; “cuando vemos varias veces repetidas una fotografía macabra, termina por no hacernos ningún efecto”, sentenciaba Andy Warhol, para confirmar que las representaciones visuales, por muy duras o execrables o familiares que sean, pueden ser aceptadas si se desvirtúa su sentido primigenio al ser insertadas en otro contexto.
En una maniobra de espíritu revulsivo, fue capaz de introducir en los museos y en las casas de las mass-media la desmitificación de valores e ídolos consumidos en un mismo análisis estético: el retrato de Elvis Presley y la representación de la Silla Eléctrica.
Un icono del cine de enorme fama, una fotografía de Marilyn Monroe, era para Andy Warhol un código visual que podía descifrarse en una síntesis gráfica: el cabello rubio, la mirada melancólica y los labios sugerentes, podían ser esquematizados en estructuras autónomas, que pintadas con tinta serigráfica de colores eléctricos, ofrecían una alternancia plástica al conocido rostro de la actriz de cine; es ella, pero no lo es, puesto que su icono ideal se sustituye en un proceso simplificador, para convertirse en un estereotipo, en un esquema de márgenes imprecisos y casi anónimos.
Adolfo Vásquez Rocca. Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV. Profesor dePostgrado del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Profesor de Antropología y Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Andrés Bello UNAB. – En octubre de 2006 y 2007 es invitado por la 'Fundación Hombre y Mundo' y la UNAM a dictar un Ciclo de Conferencias en México. – Miembro del Consejo Editorial Internacional de la 'Fundación Ética Mundial' de México. Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo, Argentina. Director de Revista Observaciones Filosóficas. Profesor visitante en la Maestría en Filosofía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y Profesor Asociado al Grupo Theoria –Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado– UCM. Ha publicado recientemente el Libro: Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización, Colección Novatores, Nº 28, Editorial de la Institución Alfons el Magnànim (IAM), Valencia, España, 2008.
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Adolfo Vásquez Rocca, "La crisis de las vanguardias y el debate Modernidad – Posmodernidad". [Segunda Edición, 2007], en Escáner Cultural – Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Santiago, Número 93 - Mayo 2007. http://revista.escaner.cl/node/134
Artículo “Joseph Beuys 'Cada hombre, un artista'; Los Documenta de Kassel o el Arte abandona la Galería”, En ESCANER CULTURAL, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Nº 99 – noviembre 2007, Santiago. http://revista.escaner.cl/node/473
Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV. Profesor de Postgrado del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Profesor de Antropología y Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Andrés Bello UNAB. – En octubre de 2006 y 2007 es invitado por la 'Fundación Hombre y Mundo' y la UNAM a dictar un Ciclo de Conferencias en México. – Miembro del Consejo Editorial Internacional de la 'Fundación Ética Mundial' de México. Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo, Argentina. Director de Revista Observaciones Filosóficas. Profesor visitante en la Maestría en Filosofía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y Profesor Asociado al Grupo Theoria –Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado– UCM. Ha publicado recientemente el Libro: Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización, Colección Novatores, Nº 28, Editorial de la Institución Alfons el Magnànim (IAM), Valencia, España, 2008.
1 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo. Las metáforas del cuerpo en la Filosofía de Jean-Luc Nancy: Nueva carne, cuerpo sin órganos y escatología de la enfermedad, En Nómadas Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas, Universidad Complutense de Madrid, Nº 18 (2008.1/2) 2008, (018):[fecha de consulta: diciembre de 2008] Disponible en: <http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=18101819>
2 LIHN, Enrique, Diario de Muerte, Editorial Universitaria, Santiago, 1990.
3VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Peter Sloterdijk y Nietzsche; De las antropotecnias al discurso del posthumanismo y el advenimiento del super-hombre”, Psikeba Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, Nº 3, 2006, Buenos Aires, http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVRsloterdijk-nietzsche.htm
4Fragmentación, hibridación, desgarro e incluso morbosidad, son algunos de los adjetivos que podemos otorgar a la obra de ciertos artistas que -como Francis Bacon- han tratado el cuerpo humano de una manera violenta para hacernos despertar de ese sueño de la razón de poseer un cuerpo que ignore la muerte y el sufrimiento. Esta reivindicación de la corporalidad desde su vertiente más trágica y perecedera podría ser también la base de manifestaciones aparentemente más banales como las nuevas tendencias en la body-moda, estrategias adolescentes de escenificar y decorar (intervenir) su cuerpo, como el tatuaje y el piercing.
6BAUDRILLARD, Jean, La Transparencia del Mal, Editorial Anagrama, Barcelona, 2001, p. 70.
7NANCY, Jean- Luc, El Intruso, Éditions Galilée, París, 2000 Traducción: Margarita Martínez, Buenos Aires, Amorrortu, 2006, Colección Nómadas.
8 NANCY, Jean- Luc, El Intruso, Éditions Galilée, París, 2000 Traducción: Margarita Martínez, Buenos Aires, Amorrortu, 2006, Colección Nómadas.
9NANCY, Jean- Luc, El Intruso, Éditions Galilée, París, 2000 Traducción: Margarita Martínez, Buenos Aires, Amorrortu, 2006, Colección Nómadas.
10 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo. “Las metáforas del cuerpo en la Filosofía de Jean-Luc Nancy: Nueva carne, cuerpo sin órganos y escatología de la enfermedad”, En Nómadas Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas, Universidad Complutense de Madrid, Nº 18 (2008.1/2) 2008, (018):[fecha de consulta: diciembre de 2008] Disponible en: <http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=18101819>
Doctor en Filosofía, Artista Plástico y Profesor Universitario de Estética, Diseño y Arquitectura
Arte, Filosofía, Literatura, Diseño, Cine, Arquitectura, Poesía, Pintura, Psicología, Internet, Estética, Bellas Artes, Antropología, Sociología, Filosofía, Psicoanálisis, Sicología, Cine, Educación
FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA:
Dr. Adolfo Vásquez Rocca
http://www.danoex.net/adolfovasquezrocca.html
Universidad Complutense de Madrid
Eastern Mediterranean University - Academia.edu
E-mail: adolfovrocca@gmail.com
Director de REVISTA OBSERVACIONES FILOSÓFICAS
http://www.observacionesfilosoficas.net/